Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

24 enero 2006

Errores que no se olvidan


¿Por qué casi siempre se pone el remedio después de las desgracia? Preguntas sin respuesta. Y hay errores que no se olvidan... ¿Quién asume los errores? Nadie va a poder resucitar a los niños fallecidos. Eso no va a poder ser. Pero también tenemos unos gestores que han de implicarse más con lo que los vecinos reclaman. Repetiré mil veces que las encuestas pagadas con nuestro bolsillo están genial, pero para mi un comentario acertadísimo que se hizo en esta bitácora es que nuestros responsables urbanos más valdría que pateasen las calles con una simple libreta y un lápiz. Y que pregunten a las personas que viven en un determinado lugar que es lo que se puede mejorar, que está mal, y que se ha hecho mal. Seguro que es más barato y fructífero. Para nuestra desgracia, sufridos contribuyentes que somos, esta idea caerá en saco roto.
¿Cuántas veces hemos visto hacer obras sin sentido común y que uno y otro ciudadano lo comente a los obreros? Se tuvo en cuenta una imparcial y seguramente, razonable opinión? NO. Está claro. Unos señores con título “diseñan” unas reformas urbanas, otros las ejecutan. Todos cobran, y otros (la inmensa mayoría) salimos doblemente perjudicados. Las pagamos y las sufrimos. Y estas dos cosas hasta que se reforme el entuerto. Yo no me resigno. Y haré lo que esté en mi mano por criticar lo que me parezca oportuno y razonable. Da la impresión de que debemos resignarnos y aguantar desaguisados pagados de nuestro bolsillo. No permitiremos que eso suceda.

24-1-2006
Diario El Correo
Edición Vizcaya
EFE/BILBAO
El diputado de Obras Públicas reconoce que "se le pasó" poner los semáforos en Basurto
Eusebio Melero lamenta que "nadie" le recordara la peligrosidad de este punto donde murieron atropellados dos niños el pasado 3 de enero
El diputado foral de Obras Públicas, Eusebio Melero, dijo hoy que, a pesar de conocer la especial peligrosidad de la Avenida Montevideo de Bilbao, donde el pasado 3 de enero murieron atropellados dos niños, se le "pasó" la colocación de un semáforo y lamentó que "nadie", se lo recordara.
Melero compareció este mediodía ante la comisión de Juntas Generales, a petición de los grupos de la oposición para que expusiera las razones por las que el equipo de gobierno de la Diputación, institución responsable de la seguridad vial en la zona de Basurto donde ocurrió el trágico accidente, no había adoptado medidas que garantizaran la seguridad en la vía.
Los portavoces de los grupos de PP y PSE-EE exigieron la dimisión de Melero ante la circunstancia de que no había actuado a pesar de que conocía la peligrosidad del punto señalado, ya que, antes de llegar a la Diputación, fue presidente del Consejo de Distrito de Basurto, donde recibió las reivindicaciones de los vecinos que solicitaron en numerosas ocasiones la resolución de ese problema de tráfico.
El diputado foral comenzó reconociendo que, tras siete años, durante los cuales se habían recibido numerosas reclamaciones sobre medidas de seguridad, la instalación de semáforos se demoró, "poniendo en evidencia cierta ineficacia de las administraciones públicas".
"Le perdí el rastro"
Aseguró que con su llegada a la Diputación, la medida no se adoptó porque, "le perdí el rastro" al problema y cuando se inauguró la remodelación de la plaza Aita Donosti en esa misma zona de la villa, "se nos pasó a todos". Añadió que "nadie", en referencia a los representantes políticos en el Consistorio y en las Juntas Generales que acudieron al acto, "me lo recordó".
Dijo que no era su intención eludir responsabilidades, pero opinó que "todos teníamos la responsabilidad" de mejorar la seguridad en ese tramo y se preguntó "dónde está la responsabilidad de los demás: de los que estaban conmigo en el Consejo de Distrito" y "de los que me tenían que fiscalizar a mí".
Melero lamentó que, cuando las medidas estuvieron a su alcance, como diputado foral tampoco hizo nada y reconoció que "ha sido algo que se me ha escapado". También criticó que tampoco le recordaran ese problema desde el Ayuntamiento. El diputado expresó su consternación, en lo personal, "y me he tirado de los pelos" por las trágicas consecuencias de su error.
Críticas también de EB
Los grupos de PP y PSE criticaron la falta de coordinación del departamento de Melero con el Ayuntamiento para haber abordado ese y otros puntos negros de siniestralidad que tiene Bilbao y consideraron al compareciente, único responsable de que no se hubiera resuelto el problema de la seguridad en ese punto de la Avenida Montevideo, por lo que le pidieron que dimitiera. También, Ezker Batua criticó que Melero no hubiera dado explicaciones, reconociendo su parte de culpa, cuando ocurrió el trágico accidente.
Sin embargo, los grupos que sostienen al gobierno foral, PNV y EA manifestaron su apoyo al diputado y le agradecieron su implicación y trabajo. En concreto, Eusko Alkartasuna culpó del suceso a todos los políticos con representación en el Ayuntamiento, en Juntas Generales y en la Diputación "por no haber resuelto ese problema de seguridad que existía hacía años" y el PNV, recordó que los dos niños fallecieron "por la imprudencia de un conductor".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿se puede tener una cara más dura? el verbo dimitir no debe existir para algunos cargos institucionales. parece que la moqueta crea una corriente electrostática similar a la de los imanes y a algunos les deja pegados al sillón.

Krollian dijo...

Ya se ha tratado el tema de la dimisión en esta bitácora varias veces. La conclusión es que cada vez es mas raro que un cargo institucional reconozca su culpabilidad y tome una decisión firme al respecto.