Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

11 noviembre 2008

Rosa María Molló. Aqui Nueva York. Cartas de este mundo

He decidido añadir otro enlace en la sección de Bitácoras recomendadas. Es la de Rosa María Molló Aqui Nueva York alojada en RTVE.
Hablar aqui de la radio y televisión que pagamos en buena parte de nuestros bolsillos daría para mucho más que un millón largo de bitácoras.
No es este el caso. Lo que quiero reflejar es que hay gente curiosa, observadora y con espíritu crítico. Y algunas de esas personas trabajan en los medios de comunicación de nuestra bendita piel de toro.
Y para mostrar que en todas partes cuecen habas dejo en enlace de una de sus entradas que ilustar muy crudamente lo que pasa en un país que se gasta millonadas en guerras para enseñar lo que es la libertad a los demás.
Y que conste que ni todos los habitantes de EE.UU. de América son vaqueros ni todos los españoles toreros.
En el fondo pienso que como decía el Ilustre D. Cervantes Saavedra: «En este mundo sólo dos calses de gente hay. Las que tienen y las que no tienen. Y yo mas bien pertenezco a la segunda».
Siguiendo aquel refrán que refleja la sabiduría popular y decía que en ningún sitio se apedrea a los perros con huevos y se les ata con longanizas dejo el interesante enlace:

Aqui Nueva York:
http://blogs.rtve.es/desdenuevayork/posts

15-6-2008
Rosa María Molló
Cartas de este mundo
Se nos hace difícil asociar Estados Unidos con la pobreza. Pero en este país 37 millones de personas son pobres. Empiezo recordando esta cifra porque ellos ya no escriben cartas a nadie y desafortunadamente se les considera parte del peaje al progreso.
Con ellos muy presentes, mi texto de hoy va de un sector de la población que hasta ahora se consideraba clase media y que se han convertido en los principales damnificados de la actual crisis económica. La crisis de la gasolina, de las hipotecas, del dispendio en Irak y del sálvese quién pueda.
El senador por Vermont Bernie Sanders ha querido tomar el pulso a esta ansiedad. Pretendía comprobar cómo de grande es la distancia creciente, y cada vez más evidente, entre ricos y pobres. Para ello pidió a la gente de su jurisdicción que le escribiera. Pensaba que iba a tener una docena de cartas pero ha recibido 700, de su Estado y de otros muchos.
Una madre le dice: “hay veces que tenemos que elegir entre pañales y comida para bebé o gasóleo para la calefacción”. Y así podemos seguir leyendo escalofriantes relatos cotidianos que por el tono, la mayoría inexplicablemente ahogados en la resignación, casi parecen confesiones.
Otra mujer, madre soltera, con un hijo de 9, cuenta como ambos durmieron el último invierno al lado de la estufa, en el suelo de la cocina. Cuando se les acabó la madera quemaron el comedor de la abuela. La misma estufa calienta el agua. No hay para extras.
Un señor afirma haber solo encendido la calefacción, no para calentarse, sino para evitar sólo que se congelaran las tuberías. Ya ha vendido sus herramientas de trabajo y sus muebles.
Una pareja - el marido gana 55.000 dólares al año- ha acumulado en los últimos meses una deuda de 7.000. La esposa se ha puesto a trabajar 50 horas semanales para salir a flote y poder pagar la ortodoncia de su hijo.
Un matrimonio retirado asegura comer sólo dos veces al día para ahorrar. Tienen seguro médico pero no pueden pagar las medicinas.
No son los únicos que han incorporado el racionamiento. Una madre y sus hijos explican que su cena muchas noches consiste en cereales y tostadas.
Un padre y su hijo compran la comida en tiendas de descuento, la ropa en pulgueros y no van a la iglesia los domingos para ahorrar gasolina.
Y así todos. Historias de cansancio, desesperación e impotencia. Como la de un anciano de 71 años, retirado desde hace 8, que se ha visto obligado a volver a trabajar para pagar sus impuestos y sobrevivir, que no vivir. “Me dan ganas de encargar una de vuestras banderas y venir a plantarla delante del Capitolio. Verdaderamente somos un país angustiado”.
Por si a alguno os parece que son cartas de otro mundo podéis leerlas en la Web del senador http://sanders.senate.gov
PD: Saludos a todos. voy a colgar algunas respuestas que os debo. Siento el retraso. También dejaré alguna en el post de Gemma, mi compañera de Roma. No había visto esas. Perdón.

http://blogs.rtve.es/desdenuevayork/2008/6/15/cartas-este-mundo