Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

15 febrero 2006

Inundaciones en Santuchu




Un servidor diría que antes de grandes proyectos y “esdrujulantes” ideas más valdría que nuestro consistorio se ocupara del subsuelo de la ciudad. Ya sabemos que no es tan vistoso como una acera reluciente. Pero es que aparte de aparcamientos subterráneos nos gustaría pensar que el metro y los saneamientos son suficientes.
Por lo visto, las tuberías no recaudan lo suficiente. Más beneficio dan los aparcamientos, y es que ya parece que hay otra ciudad virtual debajo de nuestros pies.
Sr. Azkuna. Haga el favor de ocuparse de lo que realmente importa. Ya sabe, de esas pequeñas cosillas que parece que es obligación olvidarse de ellas y cuando menos lo esperas ¡zas! hacen que recuerdes que aunque no luzcan tanto son tan importantes.

En la sección Enlace de El Correo de hoy se anunciaba lo siguiente:
Ana Castro, de Santutxu, estaba viendo la televisión cuando el lunes por la noche la alertó «un murmullo» en la calle. Bajó «en zapatillas y en bata» y se encontró, a pie de su casa, «un río» circulando a toda velocidad. «Me asusté porque tenía el coche aparcado allí mismo», comenta la joven, dependienta.
La noticia es la siguiente:

15-2-2006
Diario El Correo
Edición Vizcaya
SONSOLES ZUBELDIA/BILBAO
El reventón de Santutxu anega garajes y deja sin calefacción a cientos de vecinos
El Ayuntamiento de Bilbao asegura que pagará los daños a los afectados por las filtraciones de agua una vez concluya el peritaje
SONSOLES ZUBELDIA/BILBAO
Si la noche del lunes fue un sobresalto para los miles de vecinos de Santutxu que vieron cómo el agua anegaba sus garajes, destapaba alcantarillas y agrietaba las aceras por el reventón de una tubería; la mañana de ayer no les fue mucho mejor. Muchos de ellos se levantaron sin agua caliente ni calefacción al verse afectados los sistemas centrales de varios edificios.
La calle Luis Luciano Bonaparte lucía un socavón y los efectos de la inundación todavía eran visibles en bajos y parkings. Las bombas de achique y las escobas trajinaban a destajo para limpiar los sótanos. «Me estoy pegando una paliza que no veas llenando cubos», suspiraba resignado el encargado del mantenimiento de uno de los garajes afectados sin poder apartar la mirada de su alrededor.
El agua había alcanzado cada rincón de sus tres plantas con capacidad para más de 700 vehículos. Multitud de vecinos acudieron a por sus turismos. Mientras algunos no se atrevían a sacarlos del parking, otros lo hacían «por si la cosa empeoraba». Múltiples agujeros en las húmedas paredes y pedazos de suelo fuera de su lugar eran sólo el aperititivo para los inquilinos de los cuatro bloques que componen la plaza arquitecto Ricardo Bastida. «Es una faena que tengamos que pintar y reasfaltar todo de nuevo, pero peor es que llevemos todo el día sin calefacción ni agua caliente», se lamentaba José Luis de las Heras, presidente de la comunidad de vecinos.
El calentador situado en la última planta del garaje había quedado inutilizado por una inundación que parecía no tener fin, ya que el agua continuó brotando con fuerza todo el día. «Como siga así por la noche, habrá que hacer guardias», se lamentaba el representante de los 500 vecinos afectados. A fin de aliviar la situación, los residentes recurrieron a los servicios de una empresa de mantenimiento que pasó todo el día haciendo uso de sus bombas de achique. «El Ayuntamiento pasa de todo olímpicamente. Hemos enviado un escrito esta mañana para comunicarles los primeros daños, pero deberían haber venido aquí para ayudarnos», criticaba de las Heras.
Sobre las seis de la tarde lograron restablecer la calefacción. Sin embargo, calculaban que la bomba de agua caliente no estaría reparada hasta hoy.

Tubería antigua
Fuentes del Servicio de Aguas del Ayuntamiento aseguraron que no les constaba que hubiese residentes en esa situación, pero que correrán con los gastos de los arreglos necesarios cuando se realice el peritaje pertinente. Además, señalaban que no habían acudido por una cuestión de pragmatismo. «Una empresa privada actúa con más rapidez en estos casos», zanjaron.
Los técnicos municipales, que consiguieron restablecer el suministro de agua general a las diez de la mañana de ayer, achacaron la rotura de la tubería de 400 milímetros a su antigüedad, ya que contaba más de 70 años.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esa tubería debería estar en un museo, el de los despropósitos.
ya veo a azcuna proponiendo a bilbao como subsede olímpica para las pruebas de remo XS

Krollian dijo...

el usuario anónimo:
Lo que a mi me gustaría saber es, al menos, aproximadamente qué porcentaje de agua se pierde por las cañerías de esta ciudad.
¿No debería ser una inversión prioritaria el subsuelo de Bilbao? Aqui si que parece aplicarse el método de primero el desastre, y una vez salta la alarma, a arreglar el problema.
Prevenir antes de curar no se asume como norma en este aspecto.

Propuesta de juego/apuesta:
¿Dónde sucederá el próximo reventón?
Esperemos que no sea debajo de su casa, amigo/a lector/a.
¡Ea, a ver si hay suerte!