Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

02 marzo 2012

Llamar a las cosas por su nombre


Al final de esta entrada encontrarán un par de enlaces sobre el ABC de la democracia y nuestro sistema electoral.

Una vez leído, mediten, reflexionen. Después, actúen en consecuencia. Las cosas están más claras cuando llamamos a las cosas por su nombre.

Publicamos esta entrada, porque da la impresión que hay un sector de la población que no se entera de nada. O no quiere enterarse. Piensan que administrar el dinero de todos es cosa de nigromantes, impartir justicia asunto de brujos o dictar leyes es materia de sabios que se reúnen en algún recóndito y secreto lugar.

Y así todo ¿eh?

Al margen de la globalización (que entre otras cosas permite la circulación de masas ingentes de dinero por todo el globo terráqueo cuyo objetivo es la ingeniería financiera especulativa en un 80%  –y no productiva), aquí lo que hubo fue un fomento de una burbuja inmobiliaria de tamaño sideral.
Especular con una necesidad ha llevado a este destino. Si apenas empezada la década del año 2000, el precio de la vivienda no paraba de subir cada vez con más fuerza ¿a quién sorprende? ¿Qué partidos políticos gobernaban? Pues el PP y el PSOE con el apoyo, cuando era menester, de CC y sobre todo de PNV y CiU ¡Menuda sorpresita!

¿No tenemos memoria?

Tiempos en los que ganabas 800 euros de sueldo y te pedían alquileres de 750 ¿eso es normal? No se quién se extraña. Aqui en Bilbao, una plaza de garaje llegaba a costar lo mismo que un piso de segunda mano en Lugo. Me acuerdo de ver empezar informativos día sí y día también anunciando que el precio de la vivienda subía un 9, un 11, un 14%. Y pensabas que por mi como si sube un 1000%. SI subiendo un 5% ya no llego...

Te unías a la Plataforma por la Vivienda Digna y mientras te manifestabas, gente de la generación de tus padres te soltaba una fatwa afirmando «lo que queréis es que os regalen los pisos». Padres que especulaban con la vivienda y después se quejaban de que sus hijos no encontraban piso, porque estaban muy caros.

Esto es España.

02-01-2006 Al rico garaje