Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

19 enero 2009

Aparcamiento. Otro negocio para dejar a todos contentos

Mientras hoy, Ibon Areso afirma en El Correo la excelente labor llevada a cabo por el consistorio con su política de aparacamientos, Javier Ortiz publica también algo al respecto. Gracias a kiri por el aviso.
El Concejal delegado de circulación y transportes en Bilbao dice «Sale más barato rescatar plazas de un parking que financiarlas con dinero público».
En todo caso, el transporte a todos los bilbaínos está garantizado.

28-12-2008 Aparcamiento en la Plaza Euskadi
15-12-2008 Bilbobús Sarrikue-Santuchu
10-6-2008 El negocio del aparcamiento urbano
29-2-2008 La Peña. Operación municipal financiera
15-12-2007 Fraude en los aparcamientos
3-7-2007 Aparcamientos. Sorteo en la Plaza del Gas
7-5-2007 Aparcamiento. Escasito, inseguro y difícil
29-3-2006 Busco sitio para aparcar
6-3-2006 Parcelitas de ocasión
21-2-2006 Sírvame un buen titular: «En el futuro habrá que pagar hasta para entrar a Bilbao»
12-1-2006 Ibon Areso mejora los barrios

19-1-2009
javierortiz.net
En coche, en misa y repicando
Hay dirigentes políticos empeñados en refutar el refranero. ¿Que no se puede estar en misa y repicando? Vaya que sí. Ellos pueden defender con entera naturalidad cada cosa y su contraria.
Un especialista en ello es el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, que se pasa el día hablando de la necesidad de que los ciudadanos de la comunidad renuncien a entrar con sus coches hasta el centro de la ciudad, pidiéndoles que se sirvan del transporte público, mientras potencia la existencia de aparcamientos situados en el mismo núcleo de la capital del Reino –podría considerarse otra variante del famoso “efecto llamada”– y no pone mayor interés en la construcción de grandes aparcamientos baratos en la periferia, que permitirían a quienes acuden a trabajar a diario a la capital desprenderse de su automóvil y tomar el metro o el autobús (que, dicho sea de paso, tampoco son la repanocha).
La consejera vasca de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, ha anunciado que el Gobierno de Vitoria tiene el proyecto de instaurar un peaje para la entrada de vehículos privados en las capitales de la comunidad autónoma. La idea, que ha funcionado con cierto éxito en diversas ciudades europeas, podría estar bien, si no fuera porque, para empezar, no se sabe cuánto va a durar el actual Gobierno vasco, ella misma tampoco ha marcado plazos para la puesta en marcha de la medida y, entretanto –y eso es lo que resulta más incoherente– en Euskadi se mantiene esa política a la madrileña consistente en construir más y más aparcamientos en el centro de las urbes, para facilitar que todo pichichi se meta con su coche hasta la cocina.
¿De qué se trata? ¿De quedar bien o de que las cosas funcionen?