Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

13 julio 2007

Miguel Ángel Torres. La corrupción y su circunstancia

Todas las triquiñuelas, las trampas, los guiños, los maletines, las fotos, los favores... Gestos públicos y privados que marcan un carácter. El de esa gente que no tiene dignidad, ni humanidad. Almas negras que pisan cabezas. El débil ¿será fuerte alguna vez? Yo he tenido cierta experiencia con la Justicia y personalmente me dió la sensación de que es un auténtico negocio. Abogados y pruebas. Lentitud de la justicia. Gente que no vale ni los calcetines que lleva puestos y se dedica a poner denuncias y no comparecer en los juicios... El insolvente (u oficialmente insolvente) parece que tiene derecho a todo. Francamente, en un sistema donde la víctima sale más perjudicado que el delincuente es una evidencia sangrante de que algo falla. Que alguien por tener dinero amasado de manera ilegal pueda más que un simple ciudadano que lo único que se dedica es a sobrevivir es muy, muy triste.
Desde aqui recomiendo la excelente película de uno de los mejores directores de cine español (Enrique Urbizu) La Caja 507.
Desde luego que no conozco personalmente al juez Miguel Ángel Torres pero me merece el más absoluto de los respetos.
¡Ah! y de paso un saludo a el Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud.

4-5-2007 España. País de esperpento y picaresca

13-7-2007
Diario 20 minutos
Edición Internet
EFE
El juez Torres: "El Caso Malaya me ha cambiado la vida"
El juez instructor del caso Malaya, Miguel Ángel Torres, aseguró que la investigación de la trama de corrupción urbanística y municipal en Marbella le ha cambiado la vida.
El magistrado reconoció, en su primera comparecencia ante los medios, a raíz de su participación como ponente en uno de los cursos de verano de Ronda (Málaga), que trabajar en un caso de tal magnitud y que ha concitado tal revuelo social "te cambia absolutamente tu vida, tus actividades rutinarias e incluso tus relaciones personales".

Cambiar de visión
Torres, que próximamente abandonará la instrucción del caso Malaya para regresar a su plaza en un juzgado de Granada, no quiso precisar en qué momento se encuentra la investigación y cuando será sustituido por el nuevo juez Oscar Pérez.
Según Torres, "parece que los casos de corrupción urbanística se han puesto de moda en España, y existe la falsa creencia de que los hay en todos los ayuntamientos, pero con ese pensamiento solo se consigue quitar importancia al delito".
A su juicio, el desarrollo de un grupo organizado en una determinada zona no es casual ya que los criminales "se instalan en aquellos ambientes más favorables", indicó el magistrado.
El juez explicó que hasta ahora la actividad inmobiliaria se había aceptado "porque generaba riqueza para los municipios y cuando las cosas van bien la gente no se plantea qué hay detrás".
Por esta razón, insistió en que "hay que dejar de ver la corrupción municipal como un mal necesario porque, aunque siempre existirá, se pueden tomar medidas contra él".
Falta tipificación
No obstante, Torres lamentó que "en muchos casos la actividad criminal va por delante del legislador" ya que, según él, no existe una clara tipificación de los delitos, no hay unas leyes adaptadas a las nuevas conductas penales, y muchas normativas sobre mecanismos necesarios como las escuchas telefónicas o los registros "están obsoletas".
Criticó que muchos de estos delitos se consideren "simples infracciones administrativas y no penales para no crear alarma social", ya que al final se consigue dar a los delincuentes una sensación de impunidad.
Torres advirtió de que cada vez hay tramas de corrupción más complejas y difíciles de investigar porque se revisten de apariencia de licitud y opinó que la mejor forma de hacerles frente es con una reforma del marco legislativo.
En este sentido, propuso que se regulen claramente los tipos de delitos y sus penas, mejore la cooperación jurídica internacional, se haga más accesible la información bancaria, se creen juzgados específicos para casos de corrupción o se adopten figuras ya utilizadas en otros países "como el testigo protegido o el agente encubierto".
El magistrado también se mostró partidario de endurecer las penas e investigar todos estos casos de corrupción por la vía penal.