Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

21 diciembre 2006

A-8. Rebajas de invierno. Juventud: fuente de riqueza

Mas claro, agua. Hace ya tiempo que parece que todo organismo público está para mamar de la teta cada vez más famélica del contribuyente. De la banca mejor no coemtar nada, que nos va a entrar muy mala leche. El 5-10-2006 en la entrada BBK. Sin comisión de apertura ya dije alguna cosilla. 11 comentarios tiene ya. Será por algo. Un año de estos saldremos a pedir para comer. Que no nos va a llegar...

21-12-2006
Diario El Correo
Edición Vizcaya
CARTAS AL DIRECTOR

¿Rebaja en el peaje?
Alberto Urigüen Legorburu/Durango-Vizcaya
Anda el alcalde de Amorebieta felicitándose de la gran gestión, ardua y dilatada para más señas, mediante la cual ha conseguido que la Diputación rebaje el peaje de la A-8 entre Amorebieta y Durango de los actuales 1,85 euros a los 90 céntimos. Dicho así suena maravilloso, pero si luego te enteras de que la mencionada rebaja sólo se va a aplicar a los vehículos portadores del sistema VIA-T -que a la sazón representan el 20% de los usuarios totales- da para pensar que el mensaje real de la noticia más bien podría ser en siguiente: «Fracaso total de las negociaciones para la rebaja del peaje. Ante una enrrocada Diputación, Amorebieta se ve obligada a aceptar una rebaja discriminatoria con el 80% de los ciudadanos».
¿Cual de las dos versiones se ajusta más a la realidad? Juzguen ustedes. Yo me voy a limitar a dar otro titular que tambien tiene relación con Amorebieta y la A-8. «Los usuarios de la A-8 que acceden a la autopista por el peaje de Boroa (Amorebieta) dirección Bilbao pagan un euro por los escasos tres kilómetros que les separan de Erletxes, punto en el que los vehículos procedentes del Txorierri lo hacen de forma totalmente gratuita».
Opino que esto son abusos institucionales y discriminatorios con algunos ciudadanos. Quizás la esperanza de las instituciones sea que todos nos limitemos a opinar de fútbol, ¿o no, señor Bilbao?

Perdón, soy joven
Juan Fernández Rubio/Sevilla
Soy un joven, y acepto de antemano sus condolencias por ello. ¿Vaya manera de comenzar!, dirán algunos. Pero, ¿alguno de ustedes se atrevería a ponerlo en duda por un solo instante? Cada día nos llegan mensajes a través de los medios diciéndonos que no tenemos nada que hacer, que estamos destinados a sucumbir ante bancos, inmobiliarias, empresas explotadoras... Tal vez dentro de diez años no tenga el sueldo suficiente para comprar un piso; tal vez nunca llegue a ejercer la profesión para la que estoy estudiando debido a los cambios en las leyes de educación; tal vez no pueda formar una familia por la falta de ayuda de esta sociedad que sólo quiere que seamos consumidores ciegos.
Y me pregunto: ¿Hasta dónde seremos capaces de aguantar con la boca cerrada?¿Cuánto nos tienen que apretar para que comencemos a alzar nuestras voces? ¿Saben? Me da lástima en qué estamos convirtiendo la sociedad, y digo 'estamos' porque nuestra pasividad es nuestra aceptación.