Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

03 octubre 2009

Obscenidad. Y nos encanta

Suelo decir que tenemos mas tragaderas que Carpanta. Y aquí el Sr. Ramiro viene a describir esta peculiaridad con ejemplos (unos poquitos) de luminosa claridad. Dicho en términos más llanos: somos unos mansos.
Para muestra un botón o mejor dicho, una carta.

3-10-2009
El Correo
Cartas al Director
Obscenidad
Ramiro Pascual Rodríguez | Bilbao
He leído con irritación creciente los comentarios que ha suscitado entre políticos y sindicatos la publicación de la pensión con la que se ha jubilado J. I. Goirigolzarri. Me molesta que se tache de obscena. Para mí y muchos de quienes vivimos en este país, lo realmente obsceno son los sueldos y gabelas de los parlamentarios, y no hablemos de su pensión vitalicia. ¿Qué hacen ellos para ganarse ese sueldo? Mire usted las tribunas en los debates, mire usted el cumplimiento estricto de la votación en bloque, aun en contra de los intereses de sus electores.
Es obsceno el papel de unos sindicatos cobrando subvenciones millonarias, con cientos de liberados, que son una lacra por sus contratos casi blindados, y con eslóganes y filosofías ancladas en finales del siglo XIX; sigue llenándoseles la boca hablando de «nosotros los trabajadores». Creo que quienes deberían protestar son los accionistas del BBVA que han votado los cincuenta y dos y pico millones que recibirá el anterior consejero delegado, que es un señor que ha contribuido en gran manera a que los impuestos pagados por el banco hayan supuesto la cantidad de millones que han sido.