Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

16 octubre 2009

El ciudadano ejemplar no se deja desangrar

16-10-2009
El Correo
AINHOA DE LAS HERAS
BILBAO
«Si todos cumplimos las normas, Bilbao se convierte en un caos»
Un vecino desafía a la autoridad respetando el límite de velocidad. Una patrulla le paró por ir a 25 por hora en el Campo Volantín, un tramo de 30
Paco de la Fuente va a contracorriente. Cuando lo normal es que los conductores se jueguen cuantiosas multas por apretar en exceso el acelerador, él circula 'pisando huevos' a propósito. Es su forma de protestar. «Desde principios de este mes he decidido respetar todos los límites de velocidad, como no tengo prisa...». Este autónomo bilbaíno quiere demostrar que «si todos cumplimos las normas, Bilbao sería un caos».
Circula por debajo de lo que marca la señal, ya que «es la velocidad máxima permitida, no a la que hay que ir», recuerda. Y tiene que aguantar «pitidos de coches y autobuses y que te llamen de todo», reconoce. En realidad, lo esperaba. «¡A que un día me para la Policía por ir demasiado lento!». Hace poco, alrededor de las ocho y cuarto de la mañana, cuando regresaba a su casa después de dejar a su hija en el colegio, tomó la carretera del Campo Volantín, con un único carril para cada sentido, donde el límite es de 30.
«Esa calle siempre está atascada», pero, casualmente, ese día circulaban detrás de él una chica y una patrulla de la Policía Municipal. «Podía ir a 20, 25 por hora; claro, montas una caravana del 15», reconoce. Los policías, «con un rebote que no veas», le adelantaron y se colocaron en paralelo a él en el carril contrario. «Me preguntaron qué me pasaba para ir tan lento». Paco contestó desafiante: «Ahí pone 30». «Deténgase más adelante, en la parada de autobús», le indicaron.
Según Paco, los agentes le aconsejaron que fuera «más rápido». «¿Me está usted incitando a que no respete las señales?», les advirtió. Entonces, los policías le pidieron la documentación. Asegura que los agentes le anunciaron que le iban a denunciar si encontraban algo irregular en los papeles, la ITV caducada, no llevar seguro... «Antes de hacer algo así, me aseguré, tenía todo legal», dice Paco, así que le tuvieron que dejar marchar «con cara de impotencia».
Lejos de amilanarse, Paco se propone seguir con su campaña «todo el mes o todo el año, ya veremos». También ha probado a respetar las señales en la bajada de Zumalacarregui, también limitida a 30. «Si baja detrás de ti un Bilbobus, te pasa por encima». Su conducta puede resultar «peligrosa: conducir lento hace que la maniobrabilidad del coche se reduzca, y te distraes con facilidad, además los que van detrás se mosquean, se acercan mucho a ti..., se pueden bajar y pegarte».
«La cosa funciona porque la gente no cumple las normas», afirma convencido. En otra ocasión, también en el Campo Volantín, le adelantó «una niña en bici por el bide-gorri», sonríe.

3 comentarios:

Evaristo dijo...

Hola, don Krollian, tanto tiempo :

Acababa ahora mismo de leer la noticia en El Correo Digital, y la iniciativa del sr. Paco me parece excelente. Todos los poseedores de un vehículo deberíamos organizarnos entre nosotros y hacer lo que hace este chico, que bien merece un apoyo, además.

Cuando los ciudadanos, en este caso los automovilistas, se han organizado entre sí para evitar injusticias, ha sido un éxito. Recordemos el precedente de La Avanzada, cuando aquella campaña salvaje de recaudación con los radares programados al kilómetro justo de exceso....los perjudicados se organizaron, y lo que màs fastidió a las autoridades fue que circulasen por la A-8 a menos de la velocidad máxima permitida, uno detrás de otro. Esa organización derívó en condonación de multas injustas, y en que pintasen las cajas de los radares de amarillo.

En lugares como Galdakao ya se han organizado también, en su caso manifestándose semanalmente los viernes, y contra la política de suprimir aparcamientos en la calle para luego vender plazas de parking en concesión a precio casi de una privada.

Como ocurre en tantos otros ámbitos ( para qué le voy a decir nada de la vivienda, verdad ? ) no hay partido político, sindicato o asociación que defienda al ciudadano en sus intereses verdaderos. El RAC, por ejemplo, está reducido a un mero club de servicios.

Jackeline dijo...

Hola estimado blogger
Estuve visitando tu Blog y está excelente, permíteme felicitarte.
Sería un gusto contar con tu blog en mi directorio y estoy segura que para mis visitas será de mucho interés.
Si deseas no dudes en escribirme a jackiexanky@hotmail.com
Exitos con tu blog.
Un cordial saludo
Jackie

krollian dijo...

Evaristo y Jackeline:

Y ahora plantean en Madrid restringir al centro el tráfico (como en Londres). Y aqui en las grandes ciudades reducir la limitación de velocidad a 30 km./hora.

Y me hace gracia cuando se publica que el 80% el tráfico es absorbido por muy pocas calles. Cada vez serán menos ya que las calles que pasan a ser peatonales o se reduce su calzada son cada vez en mayor número.