Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

19 septiembre 2007

Educación. Vecinitos de Bilbao

Este viernes pasado por la noche me llamaron gilipollas en el metro.
Mi intención era bajarme en la parada de San Mamés. Antes de llegar a la estación se puso un vigilante delante de la puerta. Al llegar a la estación se medio aparta. He llegado a mi parada. Y ante mi hay 5 muchachillas que tienen cara y nervio de entrar en tromba en plan megaguay de la muerte o sea. Y yo pienso que si no salgo pierdo el autobús y cuando me pongo burro no hay quien me gane.
Dicho y hecho. Me tiro de cabeza (a pesar de mi lesión en el pie causada en las escaleras no mecánicas del metro por mi culpa), y consigo mi objetivo de pasar al andén.
A mi espalda oigo que una de las personas (o algo asi) con morfología de ser humano de proyecto de mujer dice en voz más que alta:
-¡GILIPOLLAS!

P.D.:
A la gente que anda haciendo el idiota en las escaleras mecánicas la mandaba yo 2 semanitas a Madrid. Al primer segundo de situarse a la izquierda o andar zigzagueando por las escaleras mecánicas ya estarían arrollados.
De donde no hay no se puede sacar.
En las escuelas no se enseña. En los hogares no se educa. Asi nos va.
Eso si, trabaje usted como un burro. No vea el pelo a sus hijos, pero no deje de sudar para pagarse el vehículo en forma de tanque que se ha comprado para ir a su casita de campo o a Castro Urdiales con hipotecón incluido...

4 comentarios:

evaristo dijo...

Yo creo que estas cositas no son precisamente privativas de la juventud, sino de toda la población.

Por ejemplo, simplemente yendo por la calle sin paraguas ni otra forma de guarecerte, un día de lluvia, te das cuenta de lo que hay.
Gente con paraguas incluso grandes, mayormente de mediana y más edad, que se empeña en ir por debajo de las cornisas haciendo que tú te mojes vilmente.

Y qué decir, siguiendo con el mismo tránsito callejero, de las cuadrillas de cuatro o cinco señoras, también de mediana edad o más, que van despacio agarradas del bracete y ocupando toda la anchura ( incluso en las nuevas mega-aceras del Liberalísimo )...te ven venir presuroso, pasan de todo, y tú tienes que bajarte a la calzada para adelantarles.

En el Metro también se ve en un sentido parecido al que tú apuntas...gente que se apelotona frente a las puertas de salida dentro del vagón, dejando vacíos los pasillos, y así se baje dentro de 10 paradas...resultado, no dejan pasar al que se baja en la próxima. En no pocos casos, se trata de gente de la franja de edad citada, además de la de los jóvenes.

Al volante de un vehículo, ya empieza a ser muy rara la persona que da al intermitente antes de efectuar un giro...y no siempre se trata de gente joven precisamente.

Yo creo que se trata de una tendencia generalizada ( y ya que has mentado Madrid, allí es muy patente ) de "yo a mi bola, y el que venga detrás, que aree ". Sin distinción de edades.

Krollian dijo...

evaristo:
Está claro que como yo digo, el cafre es un cafre. Conduzca, coma, beba, enseñe, practique esgrima o haga el amor.
Y la falta de educación y cara dura no es exclusiva de edades.
¿Qué me dice usted de la señora de edad avanzada que se abre paso a codazos en la fila de la compra? Los/las que dejan el carro en la caja del supermercado y van cogiendo cosillas de los estantes...

Krollian dijo...

Esta mañana había en la calle Bagaza de Baracaldo un todoterreno con un cepo (imagino por la grúa no puede meterse en la calle) ocupando toda una acera. Sin dejar posibilidad de transitar por ella y haciendo que los viandantes vayan por la calzada... Olé...

evaristo dijo...

Krollian...es que las fuerzas de choque municipales del lugar que sea, no intervienen en todo lo que no les sea rentable económicamente o donde no vayan a sacar tajada dineraria.
Lo lógico es que se enviase a una grúa especial o un todoterreno-grúa para quitar ese mastodonte de la acera, pero claro...se gastarían más dinero del que sacarían, quizá.

Te pongo otro ejemplo, y además tiene que ver en cierto modo con el tema de la vivienda, mira...
Periódicamente, en el barrio de Elorrieta de Bilbao, en el aparcamiento que hay en una de las calles que salen a la ribera de la ría, justo entre las cocheras de Bilbobus y el recinto de los vehículos de la limpieza de la ciudad, varias familias se colocan ahi con caravanas y autocaravanas, siempre las mismas.

La guardia pretoriana del Liberalísimo conoce perfectamente esto, porque le han llamado repetidas veces tanto los guardas de la cochera como algunos conductores de Bilbobus, pero no interviene...por qué ? pues porque no saca tajada, obviamente. El problema es mucho más grave que el mero hecho de que ocupan plazas de aparcamiento....porque estas familias tienen niños que corretean por el lugar. El llanto y el crujir de dientes vendrá cuando un autobús, un camión de limpieza o cualquier otro vehículo ( porque esta vía es salida hacia Erandio y Bilbao circunvalando la antigua curva de Elorrieta ), se lleve por delante a uno de estos niños...y vendrá toda la parafernalia que vimos cuando el atropello de Basurto.

Y digo lo de la vivienda...porque ya que nuestro ayuntamiento permite esto, pues que cada cual que no puede acceder a una agarre una roulotte o una autocaravana y acampe donde pueda, oyes...mira que es algo que no se le ha ocurrido a Madrazo ni a la Chacón.