Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

06 noviembre 2010

El retorno de los tornos de la Diputación

El mismo día que se anuncian recortes de 125 milloncitos de nada en Sanidad pública, El Correo lo siguiente:

6-11-2010
El Correo
Edición impresa
Vizcaya
DAVID S. OLABARRI
d.s.olabarri@diario-elcorreo.com
BILBAO
Los funcionarios fuerzan a la Diputación a retirar los controles internos en Hacienda
El Gobierno foral justifica la eliminación de los tornos porque se había generado un problema de movilidad para los empleados que atienden al público
La Diputación decidió ayer suprimir los tornos instalados para controlar el tránsito de los funcionarios del Departamento de Hacienda después de cuatro días de protestas y movilizaciones de sindicatos y trabajadores. El Gobierno foral justificó su rectificación por los problemas de «funcionamiento interno» que han provocado las canceladoras en este área en concreto, ya que muchos funcionarios se veían obligados a fichar y a realizar un parte de incidencias «cada vez que salían» de sus despachos «para atender al público». Las centrales asumieron como una victoria la «marcha atrás» del Departamento de Administración Pública y la relacionaron con la «unión» mostrada por los empleados públicos a la hora de hacer frente a unas medidas que consideran «abusivas». Más allá del enfrentamiento que mantienen los trabajadores y la institución desde hace dos semanas, cuando se dieron a conocer una serie de iniciativas dirigidas a controlar las ausencias injustificadas durante la jornada laboral, los contribuyentes pudieron volver a utilizar los servicios de Hacienda con normalidad.

Desde que entraron en funcionamiento, hace cuatro días, ELA, LAB, CC OO y UGT denunciaron que los tornos instalados dentro de las dependencias repercutían en la «libertad de movimientos» de los funcionarios, lo que les «perjudica» para desempeñar su trabajo. Según apuntaron en varios comunicados, los sindicatos no se oponen a que se controle la presencia de los empleados en sus puestos, a pesar de que consideran que estas medidas solo responden a una «campaña de desprestigio» del funcionariado. Sus representantes consideran que la Diputación tiene «mecanismos suficientes» para velar por el correcto cumplimiento de los horarios sin recurrir a estos procedimientos.
Como medida de protesta, tras dos semanas de concentraciones, muchos funcionarios decidieron no dar servicio a los contribuyentes en la zona de atención al público. Al no poder acceder a los espacios en los que se encontraban los trabajadores, un importante número de personas se ha quedado sin recibir los servicios que requerían, lo que ha llegado a generar escenas de tensión en la sede central de Hacienda. Airadas discusiones entre funcionarios y ciudadanos de a pie a los que se sumaron periodos de tiempo -unas dos horas- en los que la persiana del edificio se bajaba por completo.
Ayer, tras cuatro días de enfrentamientos con la Administración, los sindicatos se felicitaron por haber «obligado» a la Diputación a «reconsiderar su postura» y echar «marcha atrás» en lo que se refiere al «demencial» control interno. LAB, en concreto, quiso «felicitar» a los trabajadores por la «dignidad», el «compromiso» y la «unidad» mostrados en este asunto. No olvidaron, sin embargo, que el Gobierno foral ha «ignorado» sus reivindicaciones durante las dos últimas semanas -desde que se conocieron las medidas- y acusaron a los responsables de Función Pública de reaccionar solo «cuando han visto el perjuicio generado entre la ciudadanía». Molestias que, a su juicio, se derivan de las «absurdas» decisiones adoptadas. «Han demostrado que lo único que les importa y les mueve es un titular negativo de prensa, por encima de que el personal tenga unas condiciones de trabajo dignas», lamentaron, antes de recordar las «Qs de calidad» que han conseguido los funcionarios forales en los últimos años.

Seguir «peleando»
A pesar de que hace apenas dos días se oponía a cambiar las medidas, el Gobierno foral admitió ayer que los tornos instalados en el interior de la sede de Hacienda -donde unas «300 personas» trabajan en la atención al público- han provocado problemas de funcionamiento. A este respecto, adelantaron que retiran estas canceladoras pero sin renunciar a la instalación de unas que permitan vigilar las ausencias durante la jornada sin repercutir en la «movilidad» de los funcionarios en el interior de las sedes.
En todo caso, los portavoces de la Diputación consultados por este periódico se felicitaron por haber conseguido poner fin a las molestias que se han ocasionado a los contribuyentes en la última semana. Y aseguraron que los sindicatos «han utilizado» esta deficiencia para atacar el «conjunto» de las medidas impulsadas por la Administración para mejorar el rendimiento laboral. Un argumento con el que discrepan las centrales, que consideran que el control presencial no ayuda a potenciar los resultados y anuncian que seguirán «peleando» por unas condiciones de descanso «dignas».

23-10-2010 En torno a los tornos de la Diputación