Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

23 octubre 2010

En torno a los tornos de la Diputación

Menudo ganado.

La foto es de Luis Alberto García de El País. Dice asi su pie:
José Luis Bilbao, Jabyer Fernández y Fernando García Macua (de izquierda a derecha) contemplan la maqueta de varios de los bloques de viviendas de las que se iban a construir en la fábrica de Alonsotegi, cuando el proyecto fue presentado públicamente en febrero de 2007.

15-10-2010
El Correo
Cartas al DIrector
Manuel Zayas Arancibia
FUNCIONARIO JUBILADO DE LA DIPUTACIÓN DE VIZCAYA.
EX DTOR. DEL SERVICIO FORAL DE ARQUITECTURA. MADRID
Funcionarios estabulados
El diputado Patxi Sierra, máximo responsable de la política de personal de la Diputación de Bizkaia, ha dispuesto la instalación de tornos de control de paso en las entradas de las dependencias forales para evitar el escaqueo funcionarial en horario de trabajo. Con ello, el señor Sierra (que antes de su canongía actual ostentó la de diputado foral agrícola-ganadero) pretende estabular a los funcionarios como si fuesen las ovejas latxas y vacas montxinas de su anterior sinecura.
Los sindicalistas forales se han opuesto a la movida aduciendo que pone en entredicho la profesionalidad, el espíritu de servicio y el abertzalismo en tiempos de crisis de los empleados públicos, a los que tales virtudes -como el valor a los gudaris- se les suponen de entrada, por constituir el meollo de la vocación para el ingreso en la función pública bizkaitarra.
Otros no tan desahogados opinan que el preboste foral sólo imita la práctica del 'social-capitalismo de mercado' de las empresas estatales chinas que operan en África, donde, según un estudio reciente de sindicatos africanos, los trabajadores indígenas del continente negro empleados en esas empresas son encerrados en los centros de trabajo durante la jornada laboral para así aumentar su productividad; como al parecer se estila en sus homólogas del continente amarillo respecto a sus trabajadores autóctonos.
Y es que el capitalismo globalizado también afecta a los funcionarios forales, a quienes la voluntad política de turno ha puesto ahora ante el dilema de currar como negros o como chinos.

Actualización:
3-11-2010
DEIA
S. Atutxa
Protestas en Hacienda contra el control de tornos de Diputación
LOS EMPLEADOS FORALES SE OPONEN AL NUEVO SISTEMA Y DEJAN DE ATENDER AL PÚBLICO DURANTE DOS HORAS
Las personas que ayer se pasaron a primera hora de la mañana por las oficinas centrales de Hacienda en Bilbao para realizar alguna gestión tuvieron que esperar dos horas para ser atendidas. De hecho, entre las 8.30 a 11.30 horas, ningún empleado foral estaba tras las mesas de atención al cliente. El motivo de la protesta era que ayer se ponía en marcha el nuevo sistema de control de los trabajadores -un sistema de tornos- con el que la Diputación Foral de Bizkaia pretende optimizar el rendimiento de los trabajadores. Sin embargo, la medida no gustó en exceso a los trabajadores forales -el modelo se ha instalado en todos los edificios de la Diputación- que ayer mostraron su oposición a esta decisión.

Los trabajadores del Departamento de Hacienda han estrenado noviembre poniendo sobre la mesa un "no, rotundo". "No estamos dispuestos a que paguen justos por pecadores. Que no confundan absentismo laboral con ausencias. Si quieren controlar a quien falta de su puesto de trabajo lo pueden hacer. Tienen medios, pero que no nos metan a todos en el mismo saco", indicaron ayer fuentes sindicales de Hacienda.

Según denuncian, para la instalación de las canceladoras en el edificio de Hacienda se han movido de lugar unos armarios con los que han formado un pasillo para instalar los tornos de la discordia. "De esta manera, los trabajadores tienen que pasar sí o sí por ese control. En un departamento donde más del 60% se dedica a la atención al público han colocado una canceladora por la que tienen que pasar cada vez que acudan a atender a alguien. Impresionante", relatan los empleados.
El nuevo control irrita "enormemente" al personal que se dedica a atender al público, ya que al día, además del fichaje diario, se ven obligados a atravesar por los tornos en incontables ocasiones.
Los portavoces sindicales se reunieron ayer por la mañana con el director general de la Hacienda foral de Bizkaia, Félix Ayarza, para plasmar el malestar de los empleados y solicitar que se retire "la canceladora que no tiene ningún sentido" y que es un sistema "incómodo y poco útil".

Si todo continúa igual, hoy miércoles se volverá a repetir la misma escena en el edificio de Hacienda. Dos horas de paro. Gente haciendo cola y ventanillas vacías. "Para que los empleados decidan hacer algo para mostrar su situación, cómo deben de estar", reflexiona el portavoz de ELA en la Diputación.
Para esta mañana está previsto un nuevo encuentro entre las partes. "Si todo continúa igual, los trabajadores pararán dos horas y, además, nos concentraremos frente a Hacienda", adelantó el sindicalista. "Que nos pongan sobre la mesa datos concretos. Si no cumplimos con nuestro trabajo, si no atendemos a la gente...".

SIN CONSENSO
La iniciativa del Área de Administración Pública que entró en vigor ayer no cuenta con el respaldo de los sindicatos y ha enfadado a los funcionarios de la institución foral. El argumento que mantienen las centrales tiene más que ver con la filosofía de esta iniciativa que con el proyecto en sí. En definitiva, creen que las horas presenciales no son tan importantes como el trabajo que se desarrolle en las mismas. "Los controles que hemos tenido hasta ahora han sido suficientes. De hecho, llevamos conviviendo con las canceladoras desde hace años y no se estaban utilizando. Y ahora deciden ponerlas en funcionamiento", cuentan. En estos momentos, los funcionarios de la Diputación tienen la obligación de fichar y, además, desde ayer, pasar por un torno que hace también las funciones de control de seguridad. Sin embargo, este sistema de control se utilizaba únicamente para la entrada y salida del puesto de trabajo, pero no para otras ausencias que por diferentes motivos tuvieran lugar durante la jornada laboral de los funcionarios.

"A parte de fichar entradas y salidas y pasar por las canceladoras, si faltamos a nuestro puesto por otro motivo -visita al médico, por ejemplo- debemos de rellenar un parte de incidencias. Lo único que están consiguiendo es enfadar a la gente. Lo que deben de hacer es intentar que estemos contentos y que nos sintamos a gusto", concluyen.