Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

17 junio 2009

El culebrón Plaza de Haro I

Tras 10 años de desacuerdos vecinales (entre otras cosas por goteras en los garajes subterráneos) el ayuntamiento está en disposición de gestionar la plaza de Haro en Santuchu.
¿La respuesta municipal? Ensanchar las aceras, semaforizar las calles Santa Clara, Masustegui y Zabalbide. Consecuencias: más atascos, más embudos, autobuses haciendo giros a dos ruedas y menos plazas de superficie.
Las plazas de garaje de El Carmelo están disponibles a precios populares, no obstante.
Es como derribar Sabino Arana. Una vez acabada la obra los 40.000 vehículos/día que no caben se evaporan. Es la política de trasladar el problema. No de arreglarlo.
Hay un refrán que dice que se desviste a un santo para vestir a otro...

16-6-2009
El Correo
Conflicto por el dominio público en Santa Clara
Propietarios de los portales 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 de Plaza de Haro y el 56 de Zumalacárregui protagonizaron a mediodía de ayer una protesta en la acera de la calle Santa Clara, cuya titularidad les mantiene enfrentados con el Ayuntamiento desde hace años. Los vecinos aparcaron coches en el tramo delimitado por el Ayuntamiento con una línea amarilla para mostrar su desacuerdo con la Administración, a la que piden que asuma que si cobra tasas e impuestos por ocupación de vía pública -caso de andamios, veladores o vuelo de los balcones- no puede luego decir, cuando urge acometer una reparación, que esas mismas aceras son de propiedad privada.
Los residentes arremeten contra el Consistorio por considerar que «una acera o una plaza donde hay un ambulatorio» tienen que ser de dominio público. También ponen como ejemplo los bares de la zona. «Serían todos ilegales -argumentan- pues no cuentan con salida directa a la vía pública, por lo que el Ayuntamiento debería proceder al cierre inmediato de los mismos». Así las cosas, reclaman soluciones para atajar una situación que califican de «surrealista».
Foto: El Correo