Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

07 abril 2008

Zumo de ciudadano

¡Ay Mónica! Permíteme que te tutee. No se si tu carta es de resignación o de esa cualidad mas la suma de la rabia y de la impotencia.
Ya ves. Para lo que si que hay dinero es para la Supersur (con celebración recalcitrante y nada graciosa anual del Día sin mi coche). O para un Tren de Alta Velocidad que ya veremos a qué precios pondrán los billetitos (infraestructuras rentables y golosonas de construir pero no asequibles para uso de la mayoría). Un tranvía que colapsará el barrio de Recalde. Juego al escondite inglés con los accesos a Bilbao. Obra continua y absurda en fin, pagada y con factura muy gorda por todos.
La última es rellenar parte de la ribera de la ría de San Ignacio para construir vivienda suponemos a un “justiprecio”. Cheque en blanco para nuestras numerosas e imprescindibles instituciones y todos a callar que no somos modernos. Lo que no somos algunos es idiotas. Suma y sigue. Vaya tragaderas que tenemos los de Bilbao. Esa ciudad donde acceder a una vivienda es prohibitivo. Circular y aparcar en sus barrios es una quimera. Y si quieres gozar un cochecito has de comprar. A partir del día 22 puedes ir a Portugalete a pasar el rato y consumir como un borrego y luego ellos dicen que están con el pequeño comercio.
Cada día sale más barato el zumo de ciudadano

7-4-2008
Diario 20 minutos
Edición Vizcaya
Cartas al Director
Muchas gracias por complicarnos la vida
Mónica López Ugarte
Soy una pasajera habitual de la línea de Bizkaibus 2161 Puente Colgante-U.P.V- Laukiz explotada por T.C.S.A. Hace no mucho casi se paraliza la capital vizcaína con el debate sobre el número de sillas de niños que pueden llevar los bilbobuses. Qué afortunados, pensé; yo llevo años quejándome sobre los autobuses de la mencionada línea porque de los tres que prestan el servicio, dos son de escaleras y uno sólo de piso bajo. Menos mal que los amables chóferes siempre están dispuestos a echar una mano en la odisea de subir y bajar del autobús, y lo digo con conocimiento de causa, pues tengo dos niños. Desconozco de quién dependerá la adjudicación de los autobuses a las líneas, pero aquí llevamos nueve años con los más viejos. Por todo lo anterior, le doy las gracias a T.C.S.A., a Bizkaibus y al Ayuntamiento de Leioa por hacernos la vida más difícil a las amatxus y a las personas mayores de la zona.