Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

05 julio 2010

Coches oficiales. Apretando el cinturón

Menos mal que hay que ajustarse el cinturón. En este caso también se refieren al cinturón de seguridad.
Sumemos escoltas y un largo etcétera de otros gastos y vemos en que se va el dinero. Y lo queda para otros apartados menos importantes como educación, I+D y otras minucias puede esperar.

Por cierto ¿seguirán los coches oficiales sin pagar las multas correspondientes?

3-7-2010
El Gobierno vasco compra 22 coches oficiales para los consejeros, directores e Ibarretxe
Los ex lehendakaris tienen derecho cuando abandonan el cargo a disponer de una oficina, una secretaria y un automóvil con conductor
VASCO PRESS | VITORIA
El Gobierno vasco ha adquirido durante su primer año de mandato un total de 22 coches para el uso de sus consejeros, los directores de los distintos departamentos y el ex lehendakari Juan José Ibarretxe. Los ex lehendakaris tienen derecho cuando abandonan el cargo a disponer de una oficina, una secretaria y un coche con conductor. El coste de esta compra asciende a más de 700.000 euros, aunque el pago de los vehículos de más alta gama se realiza en un plazo de cuatro años a través de un sistema de renting.
El Departamento de Justicia y Administración Pública ofrece estos datos en respuesta a una pregunta parlamentaria de EA. El ya ex parlamentario Jesús María Larrazabal preguntaba el número de turismos comprados en esta legislatura para el uso de Ibarretxe, consejeros, viceconsejeros o directores en sus desplazamientos oficiales, y pedía marca, modelo y el coste de la compra.
Y la respuesta se ajusta perfectamente a estos detalles. El Gobierno vasco ha comprado hasta ahora 7 coches de gama alta destinados al servicio de los diez consejeros y del ex lehendakari Juan José Ibarretxe: 3 Audi A6 2.7 TDI provistos de tracción a las cuatro ruedas y con una potencia de 180 CV, 1 BMW 525 de 197 CV, 1 Volvo S80 con tracción integral de 205 CV y 2 Peugeot 607 2.7 HDI de 204 CV.

Rota entre todos
El Gobierno vasco compró estos siete coches, que no están asignados de forma personal y rotan entre todos, en régimen de renting a cuatro años por un importe mensual de 1.472,5 euros por vehículo, lo que arroja una cifra al cabo de los cuatro años de 494.760 euros.
Asimismo, ha adquirido en régimen de compra para el servicio de los directores otros 15 coches de marcas generalistas y categoría inferior. Se trata concretamente de 10 Citroen C4 HDI de 110 CV, que se pagaron a 14.124 euros por unidad (141.240 euros en total), y 5 Ford Focus de 125 CV, que se pagaron a razón de 14.830 euros (74.150 euros en total).
La cifra resultante de todas las operaciones, incluidos los pagos diferidos que los primeros 7 coches de gama alta, asciende a un total de 710.150 euros.

24-7-2007 La oficialidad sin multas recorre la ciudad

ACTUALIZACIÓN:
Ya ha escrito alguien una carta al Director haciéndose eco del delicado asunto de la locomoción oficial:

6-7-2010
El Correo
Cartas al Director
Alta gama
RAFAEL HIDALGO SEGUROLA
Fue Aristarco de Samos (250 a.C.) quien manifestó por vez primera que la Tierra no era el centro del universo y que no era otra cosa que un planeta más del sistema solar, sistema que giraba todo él alrededor del Sol. La decisión del Gobierno vasco de comprar 22 automóviles de alta gama -como si no hubiera otros- por importe de 700.000 euros para el uso oficial de sus consejeros y directores generales hace pensar que la clase política en general y en este caso la del Gobierno vasco en particular, está todavía situada en épocas anteriores a Aristarco, ya que parece que creen que ellos, los políticos, son el centro del universo y que nosotros, los ciudadanos de a pie, giramos incansables a su alrededor.
Dada la magnitud de la crisis en la que estamos y teniendo en cuenta que no sólo es necesario ser virtuoso sino aparentarlo, hace falta tener muy poca sensibilidad, menos tacto todavía y un escasísimo sentido de la oportunidad para tomar decisiones como la que nos ocupa. Han perdido una ocasión de oro para romper con una tradición insultante, propia de nuevos ricos horteras, y sentar las bases para otra más modesta y acorde con los tiempos que nos ha tocado vivir.