Una píldora de desahogo de un ciudadano corriente y moliente ante la desidia y el despilfarro institucional

22 julio 2009

Nos la quieren colar

Mientras en algunos ayuntamientos derriban y construyen la tapia del cementerio continuamente para justificar el super Plan E de Zapatero otros ayuntamientos pretenden que nos sigan ninguneando.
Somos ciudadanos, pagamos impuestos, etc. y sufrimos un sinfín de imposiciones institucionales absurdas al margen del pertinaz despilfarro.
Y a partir de septiembre lo del metro va a ser de risa.

22-7-2009
El Correo
S. V. | BILBAO
Vecinos de Bilbao exigen tener vocales en el futuro Consejo Cívico de la villa
La coordinadora de asociaciones vecinales de Bilbao, que en septiembre se dotará de entidad jurídica al convertirse en federación, ha exigido al Ayuntamiento que garantice la presencia de sus vocales en el futuro Consejo Cívico que se creará en la villa después del verano. Este 'senado', presidido por el alcalde, Iñaki Azkuna, estará formado por unas setenta personas de los ámbitos político, social y económico, que aportarán ideas sobre proyectos e iniciativas que afecten a la ciudad.
Pero la composición de este organismo no satisface a los responsables de la coordinadora, que censuran que hayan incluido a los vecinos en un cajón de sastre, bajo el epígrafe de 'parte social', donde comparten espacio con otros colectivos como jubilados y comerciantes. De este modo, no tienen garantizado «ni un solo representante» en el nuevo consejo.
«A la hora de regular de forma concreta la participación del movimiento social de la ciudad, y en concreto de las asociaciones vecinales, se cae en una gran ambigüedad sobre a quién se refieren. Por eso deseamos que se recoja expresamente, del mismo modo que así ocurre con otras entidades, que la Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao contará con una representación de dos miembros», manifiestan los responsables de la coordinadora en sus alegaciones al reglamento del Consejo Cívico.

«Guardar sigilo»
Asimismo, entre otras objeciones, los vecinos rechazan uno de los puntos planteados en el reglamento: «la obligatoriedad de guardar sigilo en relación con las actuaciones de los órganos del consejo». «Pensamos que todas las actuaciones de este organismo deben de ser públicas y sus miembros deben tener derecho a trasmitir con responsabilidad la información a la ciudadanía», defienden.